
En un movimiento que subraya la prioridad comercial de su agenda exterior, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aterrizó este 13 de mayo de 2026 en China para dar inicio a su segunda visita de Estado al país asiático. El mandatario no llegó solo; lo acompaña una comitiva de los empresarios más influyentes del sector tecnológico, con el objetivo de negociar una mayor apertura del mercado chino.
Los protagonistas de la delegación La gran sorpresa de la jornada fue la inclusión de Jensen Huang, CEO de Nvidia, quien se sumó al grupo durante una escala técnica del Air Force One en Alaska. Huang se une a otras figuras de peso como:
- Elon Musk: El magnate de Tesla y X, cuya presencia marca un reencuentro estratégico con Trump tras distanciamientos previos.
- Tim Cook: Director ejecutivo de Apple, quien participa en la gira a pocos meses de su retiro anunciado para septiembre de 2026.
- Kelly Ortberg y David Solomon: Líderes de Boeing y Goldman Sachs, respectivamente, reforzando los intereses en sectores aeroespacial y financiero.
Objetivos de la reunión con Xi Jinping Trump buscará utilizar su influencia personal con el presidente Xi Jinping para desbloquear barreras comerciales que afectan directamente a empresas como Nvidia, que actualmente enfrenta restricciones para vender sus avanzados chips de inteligencia artificial H200 en territorio chino.
A través de su plataforma Truth Social, el mandatario estadounidense expresó que su principal petición al líder chino será que «abra» el país para que el talento empresarial de su comitiva pueda operar sin obstáculos.
Agenda oficial en Pekín La visita, que se extenderá por dos días, incluye una serie de eventos de alto perfil diplomático:
- Una recepción oficial en el Gran Salón del Pueblo.
- Un recorrido por el histórico Templo del Cielo.
- Un banquete de Estado para cerrar acuerdos en materias de agricultura, energía y tecnología.
Esta cumbre representa el primer encuentro presencial de Trump en la capital china desde su visita en 2017, y se produce en un momento en el que el presidente busca consolidar un triunfo económico internacional. Mientras tanto, la comunidad internacional observa con atención, ante el temor de regiones como Taiwán de que sus intereses se conviertan en moneda de cambio durante estas negociaciones bilaterales.

