
VILLAHERMOSA, TABASCO. — El aire en la capital tabasqueña aún conserva un rastro acre, una mezcla de plástico quemado y sueños calcinados. Lo que debió ser el epicentro de la alegría estatal, el Parque Tabasco «Dora María», se convirtió en el escenario de una pesadilla que ha dejado una herida profunda en el corazón del sur de México. Hoy, 12 de mayo de 2026, la música de las marimbas ha sido reemplazada por un silencio sepulcral tras el incendio que, hace apenas cinco días, segó la vida de cinco personas.
La noche en que la luz se volvió infierno
Eran aproximadamente las 2:00 horas de la madrugada del pasado jueves 7 de mayo de 2026. La jornada ferial había terminado oficialmente para los visitantes, pero la vida dentro de la Nave 1, conocida como Guayacán, no se detenía. Decenas de artesanos y comerciantes descansaban entre sus puestos, custodiando la mercancía que representaba el sustento de todo un año.
De pronto, un chispazo rompió la calma. Según las versiones preliminares de los peritos, un presunto cortocircuito en la zona de stands comerciales inició una chispa que encontró alimento rápido en textiles, artesanías de madera y plásticos. En cuestión de minutos, las llamas alcanzaron el techo de la estructura, creando una columna de humo negro que podía verse desde distintos puntos de Villahermosa.
Una escena de caos y pérdida
«Fue como si el cielo se cayera sobre nosotros», relata uno de los sobrevivientes que logró escapar de la densa humareda. La Nave 1, repleta de tanques de gas de la zona gastronómica y cientos de puestos, se transformó en una trampa mortal. Mientras los cuerpos de emergencia de Protección Civil luchaban contra el fuego, los comerciantes arriesgaban sus vidas tratando de rescatar lo que el fuego aún no devoraba.
Lamentablemente, el saldo fue devastador. El gobernador del estado, Javier May Rodríguez, confirmó horas después la noticia que nadie quería escuchar: cinco personas perdieron la vida atrapadas por el incendio. Aunque las identidades completas se han mantenido en reserva por respeto a los deudos, la Fiscalía General del Estado (FGE) informó que ya se estableció contacto con los familiares de una de las víctimas, quien residía en el Estado de México.
La comunidad, entre el shock y la incertidumbre
La reacción no se hizo esperar. «Es una escena que nos dejó a todos en shock; ver cómo se consumía el esfuerzo de tanta gente humilde», comentaban los asistentes que acudieron al recinto al amanecer, encontrando solo escombros donde antes había color. La Feria Tabasco 2026, programada originalmente del 1 al 10 de mayo, tuvo que reevaluar sus actividades en un clima de duelo estatal.
El impacto económico es incalculable. Se estima que más de 200 expositores perdieron todo su patrimonio. Ante esto, el Gobierno de Tabasco ha anunciado un programa de recuperación económica inmediata, asegurando que «no dejarán solos» a quienes el fuego les arrebató el sustento.
Estado de la investigación
Al día de hoy, 12 de mayo, las autoridades mantienen el área bajo resguardo. La FGE, en coordinación con la Fuerza Interinstitucional de Reacción Táctica (FIRT) Olmeca, continúa con las diligencias para determinar si hubo negligencia en las instalaciones eléctricas, considerando que el gobierno había reportado inversiones millonarias en mantenimiento apenas meses antes del siniestro.
Expertos en gestión de riesgos señalan que este tipo de tragedias dejan un impacto emocional duradero. No se trata solo de la pérdida material, sino de la vulneración de un espacio sagrado para la identidad tabasqueña. La seguridad en eventos masivos está hoy, más que nunca, bajo el microscopio de la opinión pública.
Un cierre de solidaridad
Tabasco es una tierra acostumbrada a resistir los embates del agua, pero hoy se enfrenta al dolor del fuego. Mientras las investigaciones siguen su curso y las familias de los cinco fallecidos preparan los últimos adioses, el estado entero se une en un solo sentimiento de solidaridad. La Feria Tabasco volverá, pero la memoria de quienes perecieron bajo el techo del Guayacán permanecerá como un recordatorio de que, detrás de las luces y la fiesta, la seguridad humana debe ser siempre la prioridad absoluta.
Descansen en paz.

